– Los zapatos de Gonzalo –

Los zapatos de Gonzalo
buscan que alguien se los calce
pisadas de largo alcance
en frágil puente de palo.
Desafiante es el regalo
aguantando muchos pasos
parecidos son los casos
del que camina hacia arriba
o al que la vida se le iba
como un sueño en pies descalzos.

Pies descalzos de pureza
el andar es infinito
el momento fue fortuito
todo en él era certeza.
Fuerza de naturaleza
tierno manzano florido
ese inocente dormido
que navega en pensamientos
que ha plantado los cimientos
de lo inútil del olvido.

El olvido y la avaricia
son zapatos que golpean
se abalanzan y marean
escondiendo la malicia.
El dolor se hizo caricia
no hubo nunca despedida
tanta riqueza perdida
tanto tiempo sin tu risa,
ni siquiera alguna brisa
que reponga tu partida.

Tu partida, encrucijada
tantos años de lamento
se transforma el desconcierto,
fortaleza depurada.
Tu existencia acrisolada
Es guitarra que se vierte
en sonido que no miente
cuando a Domingo lo evocas
se alimentan muchas bocas
del amor que eres simiente.

Simiente, sol, alegría
en cada barrio y paisaje
en cada calle y pasaje
tu respirar se sentía.
Algo que antes no veía
por ti se hizo evidencia
lo fecundo que es la ciencia
de amar sin ningún reparo
seduciendo, cierto y claro,
zapateando a la apariencia.

Cayendo lágrimas blancas
fríamente y aletean
madrugando te rodean;
los zapatos dejan marcas.
En las nubes flotan barcas
acompañando tu viaje
enalteciendo el mensaje
en silencio tan ruidoso
recordarte luminoso:
es mi sincero homenaje.

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