– Porfiada fe –

Me refugio incierto en estos valles,
amamantando el miedo y la soledad.
Mi estatura gruesa e ingobernable
lucha con sombras viejas de libertad.

En un alto ayer corre un atleta,
aventajando cascos y majestad.
Un tigre me acosa desde entonces,
acorralando mi alma con la maldad.

Fuego, madre, tierra,
árbol guardián,
en mapudungo
quiero gritar.
Corro, lanza, trueno,
joven volcán,
sangre mapuche
vuelvo a vibrar.
Mundo sexual,
rehue espacial,
reche veraz.

En la madriguera del silencio,
armando con paciencia mi corazón,
me ilumino en fuego desangrado
para enfrentar el odio del invasor.

Fuego, madre, tierra,
árbol guardián,
en mapudungo
quiero gritar.
Corro, lanza, trueno,
joven volcán,
sangre mapuche
vuelvo a vibrar.