– Fuego –

Me encandilo en tu cintura,
quedo ciego en el intento
de ceñirte leve entre mis brazos.
Tu susurro me despierta,
tu mirada me atraviesa
como flecha que desgarra un beso.

Fuego en esta noche.
Sueño despierto
y mi alma estalla,
se iluminan tus contornos
expandiendo amor.

Sueño despierto
y tu boca clama:
dame miel de tus heridas,
dame pan de amor.

En la penumbra de mi pecho
tu desnudo se refleja
y la piel hurgándose en silencio.
Se eternizan mis caricias,
crepitando está la hoguera
estrujando mutuos nuestros cuerpos.

Fuego en esta noche.