– Callejero –

La lluvia muerde a la noche
instalando un lodazal.
Turbios se acaban los días
mi alma se gasta en vagar.

Rondando a la muchedumbre
arrastrando soledad.
En una casa sin puertas
duerme mi amor maternal.

Muerto de hambre, me agazapo
te sustraigo la cartera
que es mi pan.
Callejero, me disfrazo
de gacela para
poder escapar.
Y soñar, y soñar.

En una calle sin casas,
abriendo puertas de sal.
Con el rencor de la noche
mancho mis manos, metal.

Muerto de hambre…